Ilustración de Paqui La Taqui, la protagonista del libro del mismo nombre.

Aventuras de una reportera feminista en la era posmolerda

Portada del libro Paqui La Taqui, de Nuria González

Tiene usted en sus manos una peligrosa arma de destrucción masiva del aletargamiento, el conformismo y el aburrimiento.

“Paqui La Taqui. Aventuras de una reportera feminista en la era posmolerda”, creada por el inigualable dibujante Pepe Farruco y la abogada Núria González López en su versión más canalla, la de “La Perry”, les ofrece un viaje por todos los temas de la actualidad más candente en el que no deja títere con cabeza.

España, el mundo y hasta el universo sideral y también todos los malos y algunas buenas, están en este libro de textos e ilustraciones, que reivindica el pensamiento crítico sobre lo que pasa a nuestro alrededor y el sentido del humor, cada vez más escaso y cada vez más necesario.

Pase y conozca a esta especie de nueva Trinidad Atea, gracias a las diosas del feminismo, compuesta por La Paqui, La Perry y Farruco y páselo genial haciendo ejercicio mental, que además puede ser compatible con hacerlo tomando cualquier bebida fresquita. ¡Salud!

Paqui La Taqui
Texto estilizado que dice 'La Perry & El Farru' en negro sobre fondo blanco.

La realidad es tozuda

Las niñas invisibles

Obvian que, igual que el sobrepeso es un factor de riesgo para las enfermedades del corazón, ser una chica adolescente hoy es un factor de riesgo grave para sufrir las enfermedades mentales que pueden acabar con el suicidio de nuestras chicas y las niñas.

Hace unas se publicaba un estudio sobre el aumento de las tentativas de suicidio en los adolescentes entre los años 2018 y 2022. Las cifras eran terribles.

El estudio lo había realizado el Hospital Universitario Parc Taulí de Sabadell y cuando el locutor le preguntó al investigador qué razones podían dar sobre el incremento mucho más acusado en los intentos de suicidio entre las chicas que entre los chicos, el entrevistado no supo qué contestar. Todo un científico balbuceó frases inconexas que no decían nada durante varios minutos para acabar reconociendo que es que ese dato en concreto no lo habían estudiado aún.

Retrato de un putero

Ya es un clásico en la vida social de nuestro país descubrir tramas corruptas y delincuenciales que gustan siempre de sellar sus tratos en los burdeles, disfrutando de todo lo que les ofrece el sistema prostitucional tan enraizado en nuestra tierra y en nuestra mente.

Feos, decrépitos, cutres y muy pesados. Así son los puteros, que corruptos o no, socialistas, fascistas, liberales, comunistas, ricos o pobres, todos se encuentran en su cordial fraternidad, bajo las luces de neón de los burdeles para dar cuenta del más antiguo pacto del patriarcado que es la prostitución, que como bien define en su diccionario feminista Victoria Sau, “es el acuerdo ancestral entre los hombres mediante el cual se reparten la mujeres, una para cada uno y unas cuantas para todos”.

Mientras recordemos esa definición, no habrá paz para los puteros.

Semillas podridas VIPS Club

Sólo las mujeres que cumplen las expectativas del sistema ultra capitalista y patriarcal, incluso aunque parezcan “un poquillo feministas”, llegan a puestos de poder, precisamente para no ejercerlo.

Si en lugar de mejorar la situación de todas decides irte a tu casa a cumplir con lo que la sociedad machista espera de ti como mujer y como madre, la pregunta que se me plantea es que para qué queremos las mujeres a ese tipo de lideresas en el poder si no nos sirven para nada.

Los unicornios del s. XXI tienen forma de billete

La política económica criminal que avalan todos los gobiernos “del mundo libre y rico” acabará con muchas mujeres cabeza de familia chupándosela al vecino para poder sobrevivir.

Mientras, este destrozo de la viabilidad de la vida digna que se lleva a cabo desde las instituciones es seguido con el sopor, estupidez y silencio por millones de personas a través de las sus mini pantallitas de sus móviles o de programas de la telebasura que a todo le pasan un manita de brilli brilli narcotizante, para que la gente vea vidas que nunca ya va a poder ni aspirar a soñar sin protestar.

Privilegios medievales y la clase obrera tomando cañas

La “working class” está más preocupada por no perder su lugar en la barra del bar como cliente que su lugar en el mundo como persona con un mínimo de dignidad, más estúpidamente que estoicamente.

Y quede claro que cuando me refiero a clase trabajadora me refiero exactamente a eso, a las mujeres y hombres que se levantan cada día y alimentan este sistema caníbal porque no nos queda otra para sobrevivir, porque lo han dispuesto quienes manejan el cotarro, o la pasta, que es lo mismo.

Pecadores capitales

El Papa Paco ya decretó que el infierno no existe, por lo que la duda metafísica de cuál será ahora el destino de esas almas pecadoras desaparece y pueden seguir todos y todas jodiendo al prójimo a placer.

Parece que el universo ha conspirado a favor de la tradición católica de la Semana Santa y se ha esforzado estos días en mostrarnos todos y cada uno de los pecados capitales que nos condena al supuesto infierno sin solución de continuidad. Sin embargo, me sentiría mucho más reconfortada si ese universo, el Karma, las diosas o lo que sea que imparte esa esperada justicia poética que nunca llega, se esforzara más en escarmentar y obligara a penitenciar, estos días en los que resultaría tan oportuno, a las personas que ponen cara a esos siete pecados condenatorios sin más remedio. 

Alexia, ¿quién ha fregado más?

Si mi abuela hubiera tenido un móvil que le mandara fregar a mi abuelo, o cuidar de sus hijos, o encargarse de la intendencia doméstica durante sus 84 años, otros gallo le hubiera cantado seguro, y no hubiera acabado teniendo una pensión de un 40% menos que mi abuelo por no haber cotizado todo ese rato que ella dedicó a la casa, porque no tenía un móvil que metiera por vereda a su marido y acabara con la desigualdad. Y quien dice mi abuela, dice todas las abuelas y madres que están a punto de jubilarse en este país.

Ni qué niño muerto

Como nadie parece tener la mínima intención de proteger al 25% de los niños y niñas españoles que sufren abusos sexuales, en el 90% de los casos, dentro del entorno familiar. Sí, uno de cada cuatro niños y niñas está siendo agredido sin que nadie lo sepa, o peor, sin que nadie le crea. Piensen en eso cada vez que obliguen a los niños y niñas a saludar con besos a adultos de los que literalmente huyen.

Si no quieren darle besos a alguien, por algo será.

Y ya que no los ven para protegerlos, tampoco los vean para obligarlos.

Infancia sin voz, sin respeto, sin protección.

La importancia de llamarse Sancho

El olvido de la prensa española de su colega Pablo González responde a que ningún medio se atreve ya a cabrear al establishment, que ha decretado la censura desde Europa, por boca de Josep Borrell.

Este pobre no desciende de una estirpe de actores famosos y de éxito, aunque su medio de vida, al menos hasta hace un año y medio, fuera el de los medios de comunicación y, alguna que otra vez, se haya colado en nuestras televisiones a la hora de las noticias.

Su nombre es Pablo González, es periodista y lleva encerrado en una cárcel polaca de máxima seguridad desde febrero de 2022, sin que nadie presente cargos oficiales contra él.

La abolición que el viento se llevó

El Parlamento Europeo tuvo a bien aprobar un informe de recomendaciones sobre la abolición de la prostitución en los 27 países de la Unión Europea. Un hito para muchas “oficia-listas”, a las que les ha faltado tiempo para salir aplaudir hasta con las orejas este paripé no legislativo, que deja de nuevo muy claro que, en cuanto a los derechos de las mujeres respecta, especialmente el derecho a no ser prostituidas, no se piensa hacer absolutamente nada más que aprobar documentos con palabras que se lleva el viento.

El arte de vivir peor

Para la neocasta política del embudo, una trabajadora que deba desplazarse a otra ciudad no es una obrera, es una malvada burguesa que merece el sufrimiento del infierno. Y si es un autónoma, peor.

Es del todo insultante que se argumenten las bondades de una medida como la jornada laboral de 37,5 horas en que vamos a tener “más tiempo de vida para ser felices” cuando por otro lado se obliga a quien no tiene recursos suficientes, a desperdiciar su poco tiempo libre en metros, trenes y buses de mala muerte, que llegan a su hora 1 de cada 5 veces si bien te va.

¡Que viva la lucha de las mujeres!

Siglos de pelea de las mujeres contra el sistema patriarcal que no ha aflojado ni poquito su puño de hierro alrededor de todas nosotras. Y por eso nos escabullimos de entre esos dedos opresores para llenar, otra vez, las calles al grito, entre otros muchos de ¡Viva la lucha de las mujeres!

Calipso a 4.000 metros de profundidad

El 19% de las mujeres migrantes no consigue sobrevivir al trayecto que irónicamente las iba a llevar a una vida mejor, ya que la violencia contra ellas es brutal y de todas las clases.

La violencia contra las mujeres en tránsito es brutal y de todas las clases. Violencia física, por supuesto, y, sobre todo, violencia sexual. Y esa es la razón por la que muchas de esas mujeres que se aventuran a cruzar el Mediterráneo de la pobreza a la riqueza, llegan a las pateras o los barcos de traficantes embarazadas o con bebés muy pequeños.

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Núria es una hembra adulta humana, nacida en 1981 en Barcelona. Ha dedicado su vida a defender los Derechos Humanos; desde una perspectiva laboral (como abogada), desde una perspectiva feminista (como activista contra la prostitución y los vientres de alquiler) y desde una perspectiva humanista, mediante el Doctorado que actualmente cursa en Derecho Ultraterrestre, a favor de los Derechos de todas y de todos de cara a una inminente y renovada carrera espacial.

Núria es una mujer fuera de su tiempo. Es Renacentista en tiempos oscurantistas. Por eso -y en concordancia con su filosofía de abrir y generar el conocimiento para todas y todos a quienes les interese- es que ha escrito tres libros (Vientres de Alquiler, Vientres de Alquiler. La Mala Gente y Paqui La Taqui), abrió una estación de radio y tiene un podcast semanal (DLV Radio, su espacio En L'Escolacon Núria ha sido nominado dos veces a podcast del año en Ivoox) y continúa con sus labores como abogada, que le mantienen en los juzgados defendiendo a las y los currantes, así como trabajando a favor de la justicia con perspectiva feminista, ya sea combatiendo la criminal inacción gubernamental contra la prostitución y los vientres de alquiler, o bien, defendiendo los derechos de dos niñas frente a la rapiña de un conglomerado mundial de streaming

Imagen de Nuria González

Núria González López

Paqui La Taqui press